jueves, 30 de diciembre de 2010

Buenos Augurios

1. Es el 31 de diciembre de 2000. Estoy seguro de haber visto ya el último atardecer del milenio, aunque la gente lo hubiese celebrado todo un año antes. Es la terraza de la casa de mi abuela y miro por encima del tejado del Instituto Chipre. Tengo un diario en mi Acer Aspire y escribo: Este año tiene que pasar algo nuevo, algo distinto, este año la cosa tiene que cambiar radicalmente. Creería que 2001 ha sido el año más excitante en mi vida hasta ahora y los resultados empezaron a llegar en menos de una semana. Siento los buenos augurios.
2. Es el 31 de diciembre de 1990. Mi papá, mi mamá, Manuel y yo estamos acostados en la habitación de los huéspedes que nunca nos visitan. Mi mamá llama a ese cuarto "la última pieza". Somos la definición de la amargura y apenas ha pasado la media noche. Se supone que no queremos escuchar el bullicio de la fiesta que se armó en nuestra cuadra en el barrio San José. Ellos roncan. Yo estoy despierto y quisiera estar en otra parte. En cualquier otra parte. En 1991 me subí por primera vez a una tarima a cantar o, al menos, a pretender que lo hacía y con toda la ingenuidad del caso empecé a pensar que la música sería una parte fundamental de mi vida. Siento los buenos augurios.
3. Es el 31 de diciembre de 1980. Un tipo de 26 años llamado Raúl Naranjo mira por la ventana. Su esposa Doris, de apenas 19, está comenzando su primer embarazo. ¿Será un niño? ¿Será una niña? ¿Qué le deparará la vida a este chico? Sentimos los buenos augurios.

martes, 28 de diciembre de 2010

Confesión de las 6:00 pm


No imaginas las ganas que tengo de pasarte - con delicadeza y sin afán - la lengua por los pliegues inguinales.

Stay (Faraway and so close) - O U2, Win Wnders, ella y yo

Puentes tecnológicos, abismos interpersonales.* Ella se sienta apretando frenéticamente las teclas de su BlackBerry, sonriendo cuando lee los mensajes y sabe que alguien más está haciendo lo mismo al otro lado de la señal EDGE. Él se sienta a su lado sin preguntar: ¿Con quién hablas? Le dice un par de cosas pero la conversación es virtualmente imposible. Se ve interrumpida una y otra vez por los mensajes de texto. Es todo como una película alemana. Él se sienta y le acaricia el pelo, ella le habla una y otra vez de sus cosas, le cuenta sus penas, le pide que le ayude a encontrar soluciones. Él lo piensa todo una y otra vez, busca alternativas, la ayuda a entenderse a sí misma, le ofrece su apoyo, le da consejos y recibe reclamos cuando las respuestas no son satisfactorias. La intensidad del color empieza a perderse, todo se vuelve blanco y negro y ella empieza a olvidarse de su presencia, empieza a ver a través de él, empieza a convertirlo en parte del paisaje, lo hace invisible y cuenta con él para todo. Supone que él siempre va a ayudarla, siempre va a darle consejos, siempre va a abrazarla cuando sea necesario, lo da por hecho, siempre va a recibirla cuando esté hecha pedazos. Él se retira por unos minutos y se prepara una taza de café, piensa qué hará con sus cosas, qué será de sus problemas, a quién habrá de pedirle consejos cuando en su vida el color ya se haya agotado del todo. A lo lejos suenan las teclas frenéticas del maldito Black Berry. Él mira hacia la ventana; la ventana siempre que estará abierta y piensa que un salto sería la solución indicada. Tan lejos, tan cerca. Todo pasaría tan rápido. Simplemente un salto y el sonido de un ángel chocando contra el piso, el sonido de un hombre naciendo a la madrugada. Tal vez así, Corazón, podamos entendernos de nuevo.


- - -

* Frase casi copiada de "Puentes Tecnológicos, Abismos Culturales" de Ancízar Narváez.


Versión en Vivo - Subtitulada para lectores hispanoparlantes.




Versión de estudio - Para amantes de U2 y el cine alemán


lunes, 27 de diciembre de 2010

I really miss you 3

El teléfono suena de nuevo y estoy durmiendo. Estoy durmiendo mucho más temprano de lo que es justo y necesario. No sé si es Beto, el Gato o Robledo, o algún amigo de la universidad, o el llamado de algún lama que me dice que deje de pensar estupideces, que salga a la calle a divertirme como lo hice cuando te encontré por primera vez y quería arrancarme otro amor de  la piel, de las entrañas, de los huesos.
'Wise men say only fools rush in', es Elvis al sol, son los Rolling Stones al sol, dicen las enseñanzas que lo importante es adiestrar la mente, no dejar que el deseo de posesión te arruine la vida. Me siento en posición de loto mientras estás acostada a mis pies y me preguntas cuál de los dos tiene las piernas o los brazos más largos. Pareciéramos ser iguales y sonríes, pero te extraño, estás tan lejos, estás a millones de años luz de distancia en un lugar donde tendrás que aprender lecciones que yo no puedo darte, donde tendrás que recibir golpes que yo jamás le daré a nadie. 
Es la media noche y estoy caminando por Central Park. La imagen de tus dientes blancos y tus ojos brillantes me hace cantar, me hace parir canciones dolorosas que hacen bailar a la gente. Quisiera llamarte pero no hay manera. Salto al escenario, las luces brillan, empezamos a tocar y la gente enloquece, nadie adivina el dolor que tengo atravesado en pleno plexo solar. Es un dolor que tiene tu nombre y no encuentro formas de decirte que te extraño. 
Escribo una entrada caótica en mi blog esperando que despiertes de la anestesia en la que estás sumida para regalarte una sonrisa.


Miss You - The Rolling Stones


I've been holding out so long 
I've been sleeping all alone 
Lord I miss you 
I've been hanging on the phone 
I've been sleeping all alone 
I want to kiss you 

Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh 

Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh oooh 

Well, I've been haunted in my sleep 
You've been starring in my dreams 
Lord I miss you 
I've been waiting in the hall 
Been waiting on your call 
When the phone rings 
It's just some friends of mine that say, 
"Hey, what's the matter man? 
We're gonna come around at twelve 
With some Puerto Rican girls that are just dyin' to meet you. 
We're gonna bring a case of wine 
Hey, let's go mess and fool around 
You know, like we used to" 

Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah 

Oh everybody waits so long 
Oh baby why you wait so long 
Won't you come on! Come on! 

I've been walking in Central Park 
Singing after dark 
People think I'm crazy 
I've been stumbling on my feet 
Shuffling through the street 
Asking people, "What's the matter with you boy?" 

Sometimes I want to say to myself 
Sometimes I say 

Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh 

Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
Oooh oooh oooh oooh oooh oooh oooh 
I won't miss you child 

I guess I'm lying to myself 
It's just you and no one else 
Lord I won't miss you child 
You've been blotting out my mind 
Fooling on my time 
No, I won't miss you, baby, yeah 

Lord, I miss you child 

Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah 

Lord, I miss you child 

Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah 

Lord, I miss you child 

Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah aaah aaah aaah 
Aaah aaah aaah aaah 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Enjoy the Silence

Hay demasiado ruido, Corazón. Hay demasiadas voces en mi cabeza hablando al mismo tiempo, diciéndome qué debo y qué no debo hacer. Estás tú partiéndome en pedazos cuando me dices que me quieres, cuando te metes a mi cama, cuando empiezas a gritar cosas que ni siquiera tú misma entiendes. Estoy yo recriminando mi estupidez, enumerando tus defectos, juntando razones para dejar de quererte y salir vivo de esta montaña rusa. Conozco bien esa piyama rosa que te he quitado tantas veces, te recuerdo en ella en el momento en que tuve la certeza de estar enamorado de ti. Suena tu despertador y yo corro a apagarlo porque ninguno de los dos tiene la obligación de levantarse temprano. Me gritas en el ascensor, me gritas en la cara, me pasas las manos por todo el cuerpo y me dices que estoy bonito mientras yo guardo silencio. Pensarás que es estupidez o dolor, pero el silencio es lo único que me queda en este momento. El placer se mantiene, así como este dolorcito absurdo que tengo en el plexo solar en estos momentos. Tú te vas y yo guardo silencio. Tarde o temprano tendremos que pararnos de la cama, tendré que soltarte, tendrás que quitarte la piyama rosa y meterte a la ducha. La mente tiene que ser adiestrada, es como un potro salvaje que está fuera de control, son todas esas voces que necesito callar. Respiro profundo y trato de no pensar en nada. Disfruté el silencio a tu lado, las madrugadas desnudos, los sábados de pereza. Disfrutaré mi silencio aquí a solas, en casa sin ti, mientras los lirios exhalan sus últimas fragancias y todo lo demás empieza a marchitarse. Eres todo lo que quise, necesito descifrar qué es lo que quiero ahora.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Sueño de una zanahoria congelada

Rep decide olvidar a Cierta Chica. Ante la imposibilidad de pasar su cariño a mejor vida utilizando los métodos tradicionales de alcohol, sexo casual con otras mujeres o el confort que da el refugio en antiguas parejas, decide probar una técnica que consiste en congelar en su nevera una zanahoria bañada en agua lluvia y jugo de limón. ¿Tiene alguna lógica? Por supuesto que no, pero a la larga funciona.
Yo no tengo métodos efectivos para olvidar, pero puedo poner en práctica los consejos que mi propia racionalidad me dicta, como tomar toda la distancia posible, hacer una extensa lista de los errores y defectos de Cierta Chica y leerla en voz alta todas las mañanas, escuchar por lo menos una vez al día No Existes, de Soda Stereo. 
La constancia, la paciencia, la compasión y el cariño entregados le dan paso ahora a un aprendizaje aún más valioso: El de la impermanencia. Esta vez te pasaste de la raya. Salí como un autómata a buscar respuestas el viernes en la noche y me encontré con un personaje que se entregó a la lectura de la biblia por causa de una decepción amorosa. Bajo la lluvia, junto a una taza de café caliente, sus palabras tenían sentido.
A lo mejor a mí no me servirán ni la biblia ni la zanahoria, pero peores golpes he soportado en la vida y siempre he salido airoso. Ésta no será la excepción. De eso estoy seguro.

sábado, 18 de diciembre de 2010

We're S T mothefucking P

Era octubre de 2000 y vinimos a Bogotá a ver a Manu Chao en Rock al Parque. El domingo era el día del metal, así que nos tomamos una pausa, fuimos al cinema Teusaquillo a ver Dancer in the Dark y después pasamos la depresión que nos dejó la película en una discotienda del Centro Comercial Granahorrar. Yo ya había escuchado a los Stone Temple Pilots, los había visto en MTV promocionando el N°4, pero no sé por qué sentí una terrible atracción por la portada de Purple.
Llegamos a la casa donde se estaba quedando Elsa en el Edificio La Maison (mira tú qué coincidencia) y lo pusimos en una grabadora. Todos conversábamos pero yo tenía los oídos puestos en el álbum. ¡Qué cosa más increíble! El año 2000 quedó registrado en la historia de la industria musical como el punto máximo de venta de los discos compactos y yo regresé a Manizales con Mama Said de Lenny Kravitz y Purple de Stone Temple Pilots. No eran rarezas, pero estaba abriendo mis oídos a cosas que ya había escuchado, pero nunca con verdadera conciencia y gusto.
Me volví un devoto de los Stone Temple Pilots. Un año después, cuando salió Shangri La Dee-Da yo ya tenía todos los demás álbumes y me la pasaba con ellos en el carro. Las primeras salidas con la novia que conseguí por esos días estuvieron empapadas por el Tiny Music. Yo le cantaba Art School Girl con letra para estudiante de medicina: "I got a girlfriend, she goes to med school..."
Pasaron los años. Los Pilots se separaron, hablaron pestes de sí mismos, pero se reunieron y hoy están en Bogotá. Tengo que dejar de quejarme por las cosas malas que me dejó este año. Hoy tengo el corazón arrugadísimo pero viví cosas muy bonitas. A esa mujer la quise como se debe querer: poniendo la carne en el asador. Quería ir con ella al concierto, pero no nos dio la gasolina hasta allá. Iré con la novia de aquel entonces. La vida siempre le pone a uno la gente y las cosas en el lugar indicado.
Y bueno, sigo creyendo que el año fue una mierda, pero viví lo necesario, me dolió y aprendí.
Y vi a Coldplay, y vi a Aerosmith, y vi a Cerati. Y esta noche veré a los STP.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Since 1986


No entré temeroso. Sólo se me hacía raro que todos los niños tuvieran su delantal blanco y amarillo y que mi mamá me hubiera puesto ese chaleco horrible. Ahí estaba Anita (mi tía) y con ella me sentía respaldado. La profesora se hacía llamar tía, así que tenía dos tías en el salón: La tía Anita de cinco años y la tía Lina, de no sé cuántos.
Siempre fui el más pequeño en todas partes, uno de los más cabezones y casi siempre uno de los más inteligentes desde esa tarde en febrero de 1986. Casi todo el año mi lonchera de Snoopy olió a regueros de café con leche, sólo me ausenté de las clases un día y siempre llegaba a casa a ver Plaza Sésamo.
Hoy le escribí a uno de mis amigos de aquel entonces. Vive al otro lado del mundo. Le pedí un favor y le conté cómo estamos todos por aquí. Recordé por qué siento que son mis hermanos, por qué aunque pasen los años siempre volvemos a vernos y es como si no hubiera pasado un solo día, por qué nos conocimos en primer lugar: Si la tía Lina no me hubiera considerado un niño por encima del promedio hubiese entrado a pre-kínder, como era el plan original, me habría graduado con gente de mi edad y mi grupo de amigos (el grupo de hermanos que he ido escogiendo) sería completamente distinto. 
Hoy es un día para pensarlos con cariño. Hoy es un día para estar agradecido con la vida que tengo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Corazón: Llamó Goliat

Dice que está bien. Que ahora está más cerca de acabar con esa rueda infinita del Samsara. Que siguió durante tres días a los lamas indicados (que eran como luces) y ahora toma leche materna y que su mamá es preciosa, casi tanto como tú. Te deja un abrazo y nos agradece infinitamente por los favores recibidos. Dice que cuando crezca va a ser un hombre que va a tratar muy bien a los gatos, que eso aprendió en nuestra casa. Que ya viene la hora de aprender a hablar, de olvidar todo lo que supo hasta la semana pasada. Me habló de Zeta. Me dijo que en unos años volveremos a vernos.



martes, 14 de diciembre de 2010

Anoche Soñé Contigo

Giraste hacia mi lado de nuevo. A intervalos, durante la noche, empujas tu cuerpo contra el mío y cuando el calor es insoportable huyes hacia tu esquina al costado izquierdo. Mis angustias, tus angustias, nuestros problemas individuales, nuestras preguntas sin respuesta, las huellas de aquellos personajes del pasado que a veces nos arruinan los bonitos momentos juntos, todo eso me llega a veces a la cabeza en el momento justo en el que tú ya duermes y a mí la vigilia se me prolonga.
Giraste hacia mi lado de nuevo y cuando pasé la mano por encima de tu cintura la retiraste con violencia. Así eres tú y es dormida cuando dices la verdad, cuando te comportas como eres, cuando juntas tu cuerpo contra el mío y luego te separas y cada noche es apenas como una pequeña muestra de todo lo que es nuestra historia.
"Soñé que no hacía falta hacer ningún esfuerzo", pero así la vida no tiene gracia, así si eres mía y ya, así si eres tú la que sueña conmigo cuando yo me quiero ir. Este diciembre se está prolongando demasiado, odio la navidad porque es como asistir a 31 domingos en línea y sabes bien que no hay para mí un día más detestable en la semana.
Anoche soñé contigo. A la madrugada, como siempre, te refugiaste en mí, tomando mi brazo derecho para ponerlo sobre tu cintura. No te entiendo. Tratar de entenderte sería un esfuerzo ridículo. Te quiero. Te quiero para mí y eso es lo importante. Anoche soñé contigo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

So Cruel

Parece que este amor cíclico, parece que este corazón torpe, parece que esta banda de Moebius me tiene de nuevo en la orilla opuesta y no entiendo lo que gritas por el ruido del río. Es un viernes en la mañana y quisiera quedarme aquí escribiendo y tomando vino, tomando vino sin ti, escuchando una y otra vez la misma canción porque me da vergüenza salir a la calle y que la gente me vea la cara de enamorado, la cara de tonto, la transparencia del amor que te tengo y que a veces quisiera desechar como un vestido viejo, como un trapo que ya se ve feo hasta en la cocina.
Pero debo afeitarme, debo cortarme las uñas, debo irme a grabar guitarras para unas canciones nuevas y el vino tendré que dejarlo para otro momento. Si nos entendiéramos, si habláramos el mismo idioma te haría llegar un papel con la letra de esta canción, pero de hacerlo ahora sería sólo un monólogo. Sería hablar sin ser escuchado, o al menos sin ser entendido, así como yo no entiendo tu comportamiento actual.
Carguemos el celular, pongamos el reproductor a repetir una y otra vez la misma canción, cantemos con convicción la última línea: “To stay with you I’d be a fool, oh, sweetheart, you’re so ­cruel”.


WE CROSSED THE LINE
WHO PUSHED WHO OVER
IT DOESN'T MATTER TO YOU
IT MATTERS TO ME
WE'RE CUT ADRIFT
WE'RE STILL FLOATING
I'M ONLY HANGING ON
TO WATCH YOU GO DOWN
MY LOVE
I DISAPPEARED IN YOU
YOU DISAPPEARED FROM ME
I GAVE YOU EVERYTHING YOU EVER WANTED
IT WASN'T WHAT YOU WANTED
THE MEN WHO LOVE YOU, YOU HATE THE MOST
THEY PASS THROUGH YOU LIKE A GHOST
THEY LOOK FOR YOU BUT YOUR SPIRIT IS IN THE AIR
BABY, YOU'RE NOWHERE
OH...LOVE...YOU SAY IN LOVE THERE ARE NO RULES
OH...LOVE...SWEETHEART...
YOU'RE SO CRUEL
DESPAIRATION IS A TENDER TRAP
IT GETS YOU EVERY TIME
YOU PUT YOUR LIPS TO HER LIPS
TO STOP THE LIE
HER SKIN IS PALE LIKE GODS ONLY DOVE
SCREAMS LIKE AN ANGEL FOR YOUR LOVE
THEN SHE MAKES YOU WATCH HER FROM ABOVE
AND YOU NEED HER LIKE A DRUG
OH...LOVE...YOU SAY IN LOVE THERE ARE NO RULES
OH...LOVE...SWEETHEART...
YOU'RE SO CRUEL
SHE WEARS MY LOVE LIKE A SEE-THROUGH DRESS
HER LIPS SAY ONE THING
HER MOVEMENTS SOMETHING ELSE
OH LOVE...LIKE A SCREAMING FLOWER
LOVE...DYING EVERY HOUR...LOVE
YOU DON'T KNOW IF IT'S FEAR OR DESIRE
DANGER THE DRUG THAT TAKES YOU HIGHER
HEAD IN HEAVEN, FINGERS IN THE MIRE
HER HEART IS RACING, YOU CAN'T KEEP UP
THE NIGHT IS BLEEDING LIKE A CUT
BETWEEN THE HORSES OF LOVE AND LUST
WE ARE TRAMPLED UNDERFOOT
OH...LOVE...YOU SAY IN LOVE THERE ARE NO RULES
OH...LOVE...SWEETHEART...
YOU'RE SO CRUEL
OH...LOVE...TO STAY WITH YOU I'D BE A FOOL
SWEETHEART...YOU'RE SO CRUEL

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vete Tranquilo


Hablábamos de ti. Justo en ese momento hablábamos del poder de la palabra, del día en que ella había dicho “yo quiero ese gato para mí”, de lo difícil que había sido este año y de lo mucho que queremos que se acabe ya. Entonces ella te vio saltar a la ventana y pararte en la cornisa. Me dijo: “El gato se va a caer” y yo dije: “No te pares, que él vuelve a entrar solo”.
Yo no vi nada. Simplemente escuché la caída. Me puse los zapatos y bajé por el ascensor. Ella, que había corrido por las escaleras, estaba arrodillada llorando junto a ti en el césped. Tenías las pupilas dilatadísimas y no respirabas. En segundos estábamos en el carro de Jose que nos llevaba a toda velocidad por la autopista hacia la clínica veterinaria donde meses atrás salvaron a Úrsula después de una caída similar. Respirabas con mucha dificultad y te prendías fuertemente de mis brazos, como lo hiciste un par de horas antes cuando bailamos vallenato. Te apreté contra mí y te dije suavemente: “Gordito, no te vayas”.
Justo después de dar el giro por la calle 100 sentí tus estertores mortales. Tenías miedo y me pusiste un par de uñas en la cara. La vida se te escapaba de esos ojos grandes y amarillos, perdiste la fuerza y ahora eras sólo un peluche de ocho kilogramos. Dejaste de apretarme el brazo. Te aprisioné y te dije suavemente: “Gordito, vete tranquilo”.
De nada sirvió llorar, entrar de afán a la clínica. Ya no estabas con nosotros.
En el camino de regreso a casa me hice las preguntas inútiles de siempre: “¿Y si me hubiera parado?, ¿Y si te hubiera enviado a Medellín? ¿Y si hubiera cerrado la ventana? ¿Y si no nos hubiéramos quedado prendiendo velitas en casa?”
Esta mañana pensé en John Lennon. Pensé en John y en la muerte de dos de sus gatos meses antes de ese fatídico ocho de diciembre. Pensé en John abrazando a Misha hasta que ella exhalara su último aliento. A veces la tragedia de la muerte nos hace olvidar de las cosas bonitas que tiene la vida. Necesito olvidar la imagen de tus pupilas dilatadas y tu esfuerzo inútil por respirar. Quiero quedarme con tu abrazo, quiero quedarme con la imagen de nosotros dos a la madrugada de un ocho de diciembre bailando vallenato.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Buda y yo

Dicen que cuando el alumno está listo el maestro aparece. Quince días después de mi nacimiento mi papá y mi mamá me llevaron a la iglesia del barrio San José en Manizales para bautizarme como católico. Casi a los 11 años de edad recibí mi primera comunión y me confirmé a los 15. Cuando conocí a Cristina me sorprendieron dos cosas: Que hubiera leído Cien Años de Soledad en un solo día y que hubiera decidido no confirmarse en su colegio de monjas porque "no estaba segura de la existencia de Dios". Era fuerte ese pensamiento para una niña de 15 años y mi conclusión fue que yo me confirmé porque en el colegio todos nos confirmamos y punto. Años más tarde fui el padrino de confirmación de mi hermano Manuel, y el padrino de bautismo de mis primos Lucas y Nicolás. Mi hoja de vida con la iglesia católica parecía impecable, pero a medida que asistía a más y más de esos ritos mayor era mi escepticismo frente a mi propia fe, o más bien, la fe de mis padres.
Cuando Cristina y yo planeábamos casarnos pensábamos hacerlo en una ceremonia civil y estábamos casi seguros de no querer traer hijos al mundo: Nuestros colegios de curas y monjas estarían muy decepcionados. Cuando abrí mi cuenta de Facebook lo que más me invasivo me parecía era la pregunta sobre la fé. "Ninguna", pensé. Primero puse "Ateo" y luego, a manera de chiste: "Budista".
Cuando asesinaron a mi tío John (30 años, buena vibra, sin líos aparentes) mi mamá le dijo al Padre Manuel (un amigo de la familia) que Dios no existía: "Si Dios existiera no permitiría que esas cosas pasaran". A mi tío John lo enterraron con misa y rito católico. Rezamos la novena de rigor e hicimos nuestro duelo. Sin embargo, dos de sus hermanos que habían estado explorando otras creencias nos invitaron a todos a un par de sesiones de meditación en los que repetíamos mantras para ayudarle a mi tío a dejar este mundo en paz.
En marzo de este año empecé a hacerle preguntas a mi tío Danilo sobre buda y me gustaron sus respuestas sencillas. En mi cuarto hay una imagen del buda de la compasión infinita, tengo un dorje/vajra que me ayuda a romper obstáculos en los momentos precisos y me siento más en paz repitiendo "Om Mani Padme Hum" que "Padre nuestro que estás en los cielos".
Me vi en la encrucijada: Si esto me llama tanto la atención tengo que estudiarlo. Leí Las Cuatro Nobles Verdades de Buda, leí un folleto sobre el budismo de Nichiren, compré Budismo para Dummies y ahora tengo más preguntas que respuestas. 
La mejor pregunta me la hizo uno de mis estudiantes de inglés, Nicolás, que tiene 12 años y me bombardeó con esto: ¿Entonces vas a dejar de ser cristiano? "No sé", le respondí a él, pero mi respuesta mental fue "Realmente nunca lo he sido".
Lo que me gusta del budismo es una cosa muy sencilla: Entre la divinidad y yo no hay intermediarios. No necesito acudir a un lama, a un buda o a un templo para hallar a Dios porque Dios está dentro de mí. Si algún día puedo darme el lujo de definirme a mí mismo como un budista laico no será porque sea muy cool, porque celebridades como Sting, Roberto Baggio o Steve Jobs lo sean o porque quiera evangelizar a la gente a mi alrededor; sino más bien porque estoy de acuerdo en que todas las evoluciones (particularmente la evolución espiritual) son caminos individuales en los que uno decide involucrarse, y esta fe me permite alcanzar la misma iluminación que empezó a perseguir Siddharta Gautama a los 29 años.
Dicen que cuando el alumno está listo el maestro aparece. Por ahora seguiré estudiando por mi propia cuenta, cuando esté listo aparecerá mi maestro.

martes, 30 de noviembre de 2010

Ella/Él

(Se ruega al lector dar clic sobre el enlace de la canción antes de leer el texto)


Ella descansa apoyándose sobre el equipo de sonido que a esta hora reproduce una versión de Dos Gardenias hecha por María Rita. Él se acerca despacio. La prisa se la quitaron los años y el aprender que todo lo que no se consiga instantáneamente se consigue con paciencia. Él estira su cuello con vergüenza, pues siempre es incómodo tratar de despertar a una chica que descansa. Ella se despierta de mal humor, siempre se despierta de mal humor. Él trata de acercar su nariz hasta tocar la nariz de ella, pero la respuesta es violenta. Un chillido ensordecedor le advierte que no es bienvenido. Él lo intenta de nuevo y ella lo amedrenta con las uñas y orienta sus orejas hacia atrás. Él regresa al sofá. Se sienta a mi lado y se limpia los bigotes. Ambos sabemos lo que se siente. Pero tarde o temprano, Goliat, tarde o temprano, ella cede.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Fénix

Sí. Es domingo. Esa siempre es la explicación para esos días en los que siento que mi vida es una serie de equivocaciones y que son muy pocas las cosas que hago realmente bien. Pero la iluminación ha llegado al prender la estufa y calentar un poco de agua para la bebida aromática: Necesito quemarme y renacer de mis cenizas. La vida está llena de ciclos y los sueños van cambiando con el tiempo. Sé lo que quiero, aunque no sé cómo voy a lograrlo. Digamos que yo me encargo del qué y el universo se encargará del cómo. Ella duerme mientras yo escribo un poco y me tomo lentamente esta aromática, haciendo una lista de nuevos sueños. Sueños que, para fortuna o infortunio, también la incluyen a ella.

martes, 9 de noviembre de 2010

Te Quiero

Quiero un apartamento en un piso alto, rodeado de árboles o junto a un parque, quiero hacer ejercicio en las mañanas, prepararte desayunos saludables y mandarte al trabajo con una sonrisa. Quiero tocar la guitarra mientras los gatos me miran, quiero tocar el piano cuando estés en la ducha, quiero sacar el tiempo para escribir canciones que hablen de ti, quiero llevarte de viaje, conocer a tus padres sin que sepan lo que hacemos, quiero que seamos un secreto a voces, quiero que todos nos envidien desde lejos. Quiero ir a almorzar a un lugar nuevo cada domingo, quiero que me abraces por la espalda cuando estoy escribiendo, quiero ir al volante mientras dormitas, quiero que me esperes tras bambalinas cuando el show se acabe. Te quiero a ti.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Comentarios Inútiles XII - Edición Doméstica



1. En nuestra cocina no había mucho y no era por falta de dinero, sino porque a veces éramos un poco monótonos con la comida y otras cosas. Ella me llamaba al salir de la oficina, me decía que me timbraba justo cuando el bus cruzara la Autopista Norte. Yo salía a recogerla y la acompañaba hasta la casa, dejando casi siempre la comida lista y tapada. A veces cocinábamos juntos y luego nos sentábamos a ver televisión y hablábamos de nuestro día. ¿Cómo te fue? ¿Cómo me fue? Durante años me burlé de aquella dinámica pero luego me pareció hermosa cuando la tuve. Yo solía despertarla con cariño en la mañana al salir de la ducha y casi siempre le dejaba también el desayuno listo. Cocinar para alguien que uno quiere es una experiencia sumamente enternecedora.
2. Me encantaría que los estantes de los supermercados colombianos estuvieran llenos de infinitas variedades de yerba mate. Durante años he amado la música, la literatura y la aproximación de los argentinos a temas como la política, la muerte y el fútbol. Ahora adoro el mate. Es mi mejor compañero a la hora de escribir, de leer, cuando busco concentración, cuando necesito calentarme las entrañas un poquito. Y no me canso de repetir el chiste: Ven a mi casa y yo te doy mate.
3. Bogotá es una ciudad de trancones. Los carros se represan en la mañana, en la tarde y en la noche. La gente se aglomera en las estaciones de Transmilenio y se agolpa en los buses. Lo que me parece desesperante es que se armen trancones aún en los supermercados. El pasado lunes festivo me vi atrapado entre cuatro carritos conducidos por señoras de edad avanzada. Si a su dominio precario del espacio personal le sumamos la poca consideración por el prójimo y el hecho de que se tarden eones decidiendo qué producto llevarán a casa entenderemos la desesperación que me hizo preguntar: ¿Necesitamos comprar algo más? Ya me quiero ir.
4. En la infancia era todo un plan ir a hacer mercado, sobre todo cuando íbamos con mi papá. Mi mamá siempre fue una buena ama de casa, considerada con el presupuesto familiar y sensata a la hora de comprar golosinas. Mi papá, en cambio, tenía una billetera con fondos que parecían nunca agotarse (la experiencia nos demostró lo contrario) y un voraz apetito por los dulces que sólo podría compararse al de un niño y que en cierta medida pudo haber contribuido a desarrollar la Diabetes Mellitus que padece hoy en día. En las buenas épocas nos íbamos para Confamiliares de Campohermoso y llenábamos tres carros sin ningún tipo de remordimiento. La comida y los implementos de aseo para cuatro niños, dos adultos, una niñera y una empleada ladrona elevaban la cuenta del mercado a cifras que para ese entonces me parecían astronómicas. La gente nos miraba como si fuésemos millonarios excéntricos. ¡Ay, Manizales! ¡Esa costumbre de fijarse hasta en el carrito de mercado del prójimo!
5. La primera lavadora que tuvimos en mi casa la compró una pareja de amigos de mi papá y mi mamá cuando mis hermanas menores nacieron, en 1993. Doña Ana Rosa llamó a mi mamá y le dijo: "Mirá Doris, Rigoberto y yo compramos una lavadora y te la enviamos hoy por correo. No te preocupés por plata que me imagino que Rigo cuadrará con Raúl y no seas boba que vos no tenés por qué lavar pañales de dos muchachitas. Si no te acabás vos la espalda o le acabás la espalda a la empleada y tener una lavadora no es ningún lujo". 17 años después la lavadora Whirpool todavía funciona a las mil maravillas. 
6. Durante tres años, los primeros tres años que viví en Bogotá, lavé mi ropa a mano (incluyendo jeans, sábanas y cobijas) y utilizaba el método de mi papá para darme cuenta si la ropa aún tenía jabón. ¿En qué consistía el método? En chupar agua directamente de la prenda. Cuando ya no sabe a jabón está lista para escurrirse e ir al tendedero.
7. El domingo es el día ideal para levantarse temprano, prender el equipo de sonido (o al menos el computador), poner música agradable y aspirar la sala, el comedor, la cocina, lavar los platos, la ropa de cama, meterse a la ducha con implementos de aseo y dejarla reluciente, bañar los gatos, hacer todas las cosas que no se hacen durante la semana. Preparar un almuerzo delicioso para compartir aunque la cocina quede hecha de nuevo un desastre. Me enfada pasar un domingo bajo las sábanas viendo televisión. La única excusa válida para pasar un domingo en la cama es el sexo. Las demás son sólo eufemismos para enmascarar uno de los siete pecados capitales: La pereza.
8. No me importaría tener la vida de John Lennon. Ser un compositor que trabaja todo el día en casa mientras su mujer se encarga de lo demás. "Yoko se encarga de los negocios, yo me quedo aquí cuidando de Sean y horneando el pan". Me fascina eso de engañar un poco a la gente, que todos crean que uno es un poco más pasivo y tonto de lo que en realidad eres. Recuérdalo bien, chico, es el mejor negocio.
9. Hoy en mi cocina no hay mucho, y no es por falta de dinero. Es porque casi no como en casa, pero he dedicido preparar algo para mí en esta noche de viernes. Tengo el mate, pero no las calabazas, así que tendré que esperar unos días más para volver a disfrutar de un amarguito. El domicilio se tardó media hora para venir hasta acá a decir que no hay comida para gatos. Zeta, Goliat y Hendrix maúllan del hambre. Aunque hace frío en Chapinero Alto tendré que pararme de esta silla e ir hasta la 63 a conseguir comida para mis bichos. Al menos no tengo que llevármelos y no van a llenarme el carrito de golosinas.

sábado, 30 de octubre de 2010

Lucky Man


Yo también me vi al borde del abismo, en el fondo del pozo mirando hacia arriba, viendo cómo caía la noche y nadie venía a rescatarme. Yo también me vi con la soga al cuello, creyendo que no podía contar con nadie, que el pequeño castillo de naipes en el que vivía - con amigos, con dinero, con un carro, con un amor generosamente correspondido, con todas las cosas que me hacían la vida - se estaba derrumbando en una escena ralenti en la que yo no podía hacer más que observar y llorar con desconsuelo.
Yo también me sentí aprisionado, odié ese uniforme, me puse la trompetilla del fusil en la boca, lo desaseguré y traté de apuntar hacia el fondo de mi garganta para asegurarme una destrucción rápida e indolora del eje vital. A veces pienso que vino alguien a detenerme, pero me alegra reconocer que fui yo mismo.
Ésta es una hermosa mañana de sábado, del sábado 30 de octubre del año 2010, y quiero salir a caminar con la sonrisa que tengo en la cara desde hace unos días. Soy un hombre afortunado porque la felicidad es un camino que empieza de nuevo cada mañana y que puede terminar en cualquier momento. Qué más da si se me cae el pelo, si le debo dinero al banco o a un amigo, si no puedo salir en un New Beetle a escuchar Brit Pop sin rumbo fijo. Con un chasquido de los dedos todo puede terminar mal, así que hay que estar en paz con todo y disfrutar cada vez como si fuera la última.
Justo ahora no puedo llamar y decir que te quiero, que eres una lucky woman, porque llegó mi hermano de sorpresa y saldré a caminar con él. La vida está llena de sorpresas increíbles.
I'm a lucky man, with fire in my hands.

viernes, 29 de octubre de 2010

Chocolate Hazelnut Breadspread

El taxi se detuvo y ante la imposibilidad de darte un beso en el trayecto de regreso del café a la casa busqué alguna excusa tonta para bajarme. Pagué la carrera y subí por una cucharada de dulce de chocolate y avellanas. Nos sentamos en el balcón, nos fumamos un cigarrillo tiritando de frío mientras el agua hervía para compartir juntos un té negro. Me senté en tu cama a ver fotos viejas. Te sentaste en mis piernas y cuando intenté besarte me esquivaste con una sonrisa maliciosa. Ahí, justo en ese momento, perdí el control y apenas ahora tiendo a recuperarlo lentamente. El beso me lo diste tú. Te acercaste despacio y yo te tomé la cara con la mano derecha. No recuerdo cuándo había sido la última vez que había dado un primer beso y me sentí como un niño y fui feliz, porque si un primer beso no te hace sentir pequeño entonces no vale la pena. Tenía el sabor del cigarrillo, de la cerveza, de la carne, del té, pero sobre todo del dulce de chocolate y avellanas. Cuando pedí el taxi me acompañaste hasta la puerta caminando trepada en mis zapatos, besándonos como si fuera el último beso inocente, el último beso de dos niños que apenas se tocan los labios por primera vez. Retrocedí prolongando cada paso, haciéndolo eterno porque en la parte trasera de mi cabeza estaba grabado ya que iba a perderte después de esa noche. Fue una despedida. Lo recordé esta mañana mientras me decías hasta luego, mientras esperabas el eterno viaje del ascensor subiendo del primer piso al octavo. Ahora era yo quien estaba sin zapatos, quien regresaba despacio a la cama y se despedía de ti para seguir escribiendo, sonreí porque sentí - por un efímero instante - que en el pecho estaba grabado ya que eras mía esa noche, esta mañana, siempre.

viernes, 22 de octubre de 2010

Young Boy

Uno está sentado en su silla, simplemente se dedica a lo que debe dedicarse, a lo que los papás esperan de uno, a ser buen estudiante, a ser buen hijo, a sonreír tímidamente a las chicas en la mañana del sábado. A buscar un buen puntaje en el Icfes y a imaginar en el descanso qué es lo que quiere hacer en el futuro. Es 1997 y uno quiere que la dueña de esos ojos marrones despegue la mirada de la hoja de ejercicios y le regale una sonrisa. Esforzarse por encontrar el amor es una tontería, pero tengo 15 años y pasarán tal vez otros 15 para que llegue a entenderlo. Yo que me pasé meses y meses escribiéndole cartas de amor a quien no lo merecía y ahora quisiera escribir todas las canciones del mundo, pero lo haría única y exclusivamente si ella despega su mirada de la hoja de ejercicios.
Uno está acostado en la cama, simplemente se dedica a lo que debe dedicarse, a lo que la sociedad espera de uno, a ser un buen tipo, a hacer dinero, a sonreír al público en los bares y a abrazar a la mujer que ama en la mañana del sábado, a escribir gracias a un sueño o a un olor que lo devolvió al pasado. Es el año 2010 y el ruido de la construcción de enseguida es insoportable, así que cuando ella se voltea a preguntar qué hora es uno desearía que abriera los ojos para ser la primera cosa que vea en la mañana. Esforzarse por encontrar el amor es una tontería, uno simplemente se acuesta en varios lugares y resulta que una mañana se despierta enamorado y el amor le aprisiona los tobillos y le corre las sábanas y la envuelve a ella cuando uno la abraza. Yo que me pasé meses buscando la felicidad en los rincones de los muladares y ahora quisiera escribir todas las canciones del mundo, pero lo haría única y exclusivamente si ella abre los ojos y me mira. Abre los ojos, Corazón. Abre los ojos que ya es de día y esta sonrisa que la boca me dibuja nace con el sol únicamente para ti.

viernes, 15 de octubre de 2010

Sexy

Revisamos en los archivos del Diccionario Interactivo de la Academia del Reino de Cat-man-do y la República Anexa de Cat-a-loonia y encontramos la definición de la palabra 'Sexy' en este enlace de YouTube. El mismo puede encontrarse también en una versión de óptima calidad en el DVD 11,000 Clicks de Moloko, editado en el año 2004 en el Reino Unido por Sanctuary Records. Se advierte a los visitantes que el punto máximo de elevación de la libido del autor del mencionado diccionario se encuentra alrededor de los tres minutos de reproducción y coincide con la frase: "I'm all you require", encontrando también un punto muy alto un minuto y quince segundos más tarde debido al ejercicio de palmoteo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Mi sueño

A veces tengo problemas para recordar ciertas cosas. Esta mañana, por ejemplo, traté de recordar en qué ciudad despertaba. Miré a la derecha, te vi durmiendo y recordé que estamos en algún lugar del Caribe, que la próxima semana cumplirás 60 años y que quisimos escapar de todo para celebrarnos mutuamente una vez más. Tomé la libreta de apuntes que guardo bajo la almohada y que he convertido gracias a tu consejo en un diario de sueños. Esta mañana soñé que otra vez tenía veintitantos años y me despertaba en tu cama y era la mañana de un miércoles cualquiera. No me preguntes cómo lo sabía, pero era miércoles, se sentía en el aire, tú lo sabes, hay días que tienen cara de miércoles y hay días que tienen cara de otra cosa. Otra vez esperar que el agua estuviera caliente y entrar a la ducha, preocuparme por las labores del día, por tratar de despertarte para que no llegaras tarde a la oficina. Salí de la recámara y el sol de junio ya estaba tostando la piel de la gente. "Estoy en un crucero de viejos", pensé, y recordé que mi papá me dijo un día que de no ser porque los achaques del cuerpo le recuerdan a uno la edad, uno se quedaría mentalmente en los 25 para siempre. "Estoy en un crucero de viejos con ella", pensé mientras pasaba por el bufete y desayunaba frutas. Pedí a uno de los meseros que te llevara el desayuno a la habitación y agregué una propina generosa. Ahora tengo esa manía de anotarlo todo, de querer recordarlo todo, de escribir todo en esta libreta que no sólo es un diario de sueños y que me acompaña mientras te espero en el salón de baile. Corté y limpié bien mis uñas, me afeité al ras, me peiné con cuidado, perfumé mi camisa, mi corbata, lustré mis zapatos y estoy estrenando medias. Con el paso de los años me he vuelto cuidadoso porque sé que aprecias eso, nos hemos amoldado el uno al otro de una forma que no imaginamos cuando teníamos veintitantos, cuando despertaba en tu cama y me preguntaba si los días tenían sensación de miércoles o de otra cosa. Te veo entrar por la puerta del salón de baile y me buscas con la mirada, de un lado al otro, porque la vanidad no te deja ponerte las gafas. Es mi sueño, ahí está mi sueño buscándome, adornado con un traje negro y trepado en sus zapatos altos. Cerraremos la libreta, bailaremos un poco. Esperemos que esta noche haya canciones viejas para celebrar amores duraderos.